Un puente por cruzar

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Un puente por cruzar2019-08-23T17:18:38+03:00

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Un puente por cruzar

Me gusta mucho esta fotografía del río Danubio, en Budapest, Hungría. Podemos ver un muro y un puente. El muro es como una barrera, mientras que el puente nos permite cruzar y alcanzar así «la otra orilla».

¿A quién o qué representa este personaje que mira más allá, con un niño en brazos? Todos los elementos están colocados para permitir a cada uno de nosotros imaginar, construir nuestro propio guion y desempeñarlo en nuestras cabezas.

La estatua se encuentra en la unión entre el muro y el puente, y esto me da el extraño sentimiento de tener que elegir entre el muro y el puente. Una cosa está segura: el personaje está esperando. ¿Qué está esperando? No lo sabemos, pero en mi opinión es necesario decidir dejar de esperar.

Elegir el muro significa quedarse en la comodidad de un territorio conocido. Es aceptar nuestras limitaciones y renunciar a avanzar al encuentro de territorios desconocidos, de nuevas experiencias y descubrimientos.

Elegir el puente significa avanzar. También es aceptar hacer posibles errores, pero aprendemos sobre todo de nuestros errores, no de nuestros éxitos. Es la razón por la cual no deberíamos tener miedo de hacer errores, porque son una fuente de expansión en comprensión y en conciencia.

Es una elección que debemos hacer todos, en un momento de nuestra vida. Todos alcanzamos un punto donde debemos decidir si lo que hemos cumplido es suficiente… o llegado el caso, si continuamos yendo a la conquista de nuevos desafíos.

Esos territorios que quedan por conquistar no son físicos. Son «espacios de conciencia», y mientras sigamos extendiendo nuestro campo de conciencia – es decir, elegir cruzar el puente – estaremos vivos.

Elegir el muro es privilegiar la seguridad ante todo. Es elegir sobrevivir en vez de vivir.

Deseo que siempre nos acordemos que el objetivo de cada muro es ser derribado, porque siempre descubrimos detrás un nuevo sendero… sea bajo el aspecto de un puente o bajo otra forma.

La alternativa es sencilla: si no destruimos el muro, es el muro el que nos destruirá. No lo permitamos jamás.